1 barra de labios, 3 formas diferentes de aplicarla

barra de labios

‘Los diamantes son los mejores amigos de las mujeres’, decía Marilyn Monroe. Podría ser cierto, pero aunque es posible que no recordemos el título de la película donde sale esa canción (no lo busques, es Los Caballeros las Prefieren Rubias), no podemos sacar de nuestra mente la imagen donde ella está mirando el espejo y poniéndose la barra de labios. O todas esas fotos sexy de la actriz, sonriendo con los labios pintados de color rojo intenso y atractivo.

Marilyn no era la excepción. Hay un fuerte vínculo entre el cambio de color de los labios y sentirse motivada. Aun cuando los expertos hablan de ‘labios nude’ sabemos que no se refieren a ‘sin maquillaje’, sino a llevar un tono suave y similar a la piel.

Sólo se tarda un minuto en aplicarlo y, sin duda, es uno de los productos de belleza más fáciles de usar. Sin embargo, hay algunos trucos para conseguir diferentes efectos simplemente dependiendo de cómo lo apliques.

1.Muestra esos ‘Bitten Lips’

Más suaves… ¡mejor! Si queremos un aspecto natural e inocente, una barra de labios oscura puede ser excesiva. Es el momento de dejar que nuestros dedos participen. Las mujeres en Corea aman esta técnica, aplican un poco de  barra de labios en el dedo y lo utilizan como pincel. Aplica más o menos cantidad si quieres un look sencillo o más atrevido. Resultado: un pequeño toque de color sin bordes. Perfecto para ir a la Universidad o al trabajo.

Es perfecto para el efecto ‘bitten lips’. Lo hemos visto en las pasarelas: ese look irregular, como si hubiésemos perdido la barra de labios en algunas partes. O incluso como si hubiésemos estado comiendo una tonelada de cerezas o fresas para conseguir la mancha en el centro de los labios. Sigue estos sencillos pasos: Primero cubre los labios con una capa de ‘nude matte’, seca con un pañuelo de papel y aplica el nuevo color sobre todo en el centro de los labios. Luego utiliza el dedo para aplicar un poco de bálsamo hidratante para que ambas texturas se fundan. Y… ¡bienvenida a la adolescencia otra vez!

2.Coge la brocha

Hemos visto cientos de veces que detrás del escenario los maquilladores utilizan una pequeña brocha para aplicar el color a los labios como si fuera un lienzo. Es la mejor manera de lograr una mayor definición. Se tarda un poco más de tiempo y hay que practicar. ¿Qué tipo de cepillo necesitamos? Uno especial con fibras pequeñas, planas y firmes para asegurar una mayor precisión. También es un buen instrumento para poner más o menos color en diferentes zonas o incluso, para mezclar dos o más tonos similares en los labios para un efecto tridimensional.

3.Ama y utiliza la Barra de Labios

Si la tienes, úsala. Tan sencillo como eso. Nada más femenino que un movimiento rápido y preciso. El efecto es más audaz y perfecto para besos rojos y seductores. Comienza por el arco de los labios y deslízalo suavemente alrededor de la boca.

Hay un truco muy fácil para evitar terminar el proceso con dientes rojos. Se llama la ‘prueba de piruleta’: introduce un trozo de algodón en la lengua como una piruleta y tira de ella hacia fuera para retirar el exceso.

4.Borra y corrige

Nadie es perfecto. Los errores ocurren y por suerte se pueden reparar. Borra las imperfecciones con un poco de algodón, aplica un poco de corrector para limpiar el área, y… ¡ya está, aquí no ha pasado nada!