7 problemas con los vaqueros a los que todas nos enfrentamos

Y cuando decimos todas, queremos decir todas. Para muchas, el estrés empieza desde el momento de ir a comprarlos y para otras, el fallo puede llegar después de tres lavados. En cualquier caso, seguro que te has topado alguna vez con uno de estos 7 problemas típicos con tus vaqueros.

Amor- odio, son los dos lados de cualquier relación y no estamos hablando de relaciones de pareja, en este caso hablamos de las prendas que tienes en tu armario. Por un lado son fieles, pero también son mentirosas. Por supuesto no es que se vayan a ir con otra, si no porque a los tres meses de conocerlas, cambian, no son las mismas y difícilmente las puedes reconocer. ¿Pero cómo puede terminar una relación que apenas acaba de empezar? Porque nos encanta forzar las cosas, esa es la razón. Seguro que has vivido alguno de estos 7 problemas con tus vaqueros, incluso con tu par favorito.

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1. No tienes en cuenta tus formas.

Las tiendas siempre ofrecen modelos nuevos, que sientan bien a cualquier mujer, o al menos es lo que nos dicen. Pero al comprarlos resulta que puede que el vientre te asome por encima de los vaqueros, o que las perneras sean muy estrechas y terminas preguntándote a ti misma ¿Seré la única con estas formas? Busca el estilo que te haga sentir mejor y no dudes en comprarte varios pares si encuentras los vaqueros perfectos.

2. No tienes ni idea de lo que quieren decir los nombres.

Y aquí reside el problema real, una etiqueta de dos metros llenos de nombres para llegar al final a la palabra mágica “vaqueros” ¡Por fin, confirmado! Son vaqueros. Pero del resto de palabras, ni idea. Pero es justo en ese “resto” donde se explican los diferentes estilos. Cada uno está diseñado para potenciar tu figura y realzar o disimular lo que quieras. No tienes por qué entrar en pánico, pregunta al dependiente. Pueden a ayudarte a elegir el estilo que mejor te vaya.

3. Insistes en la cintura baja.

Puede que parezcan más cómodos, pero con este estilo corres grandes riesgos de que se te vea la ropa interior a la mínima que te agaches. No haces más que tirar de ellos, como intentando que suban hasta el cuello. Aprovecha la moda de este año y cómprate un par de vaqueros de cintura alta. Podrás olvidarte de tener que subirte los pantalones cada dos por tres. Pero si eres de las que opina que los vaqueros de cintura alta hacen un efecto muy apretado siempre tienes la opción de buscar unos vaqueros que se ajusten a tu cintura natural o llevar un cinturón para sentirte y verte cómoda y guapa.

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4. Se rompen por la costura interior o por las rodillas.

Siempre, no hay manera de evitarlo. Y es peor si eres la más trendy de tu grupo y sueles comprar los vaqueros ya rotos de por sí, no es raro que en cualquier momento te enganches con el bolso o con una silla en un restaurantes y termines con pantalones cortos en pleno diciembre.

Cuando ves que se está empezando a pasar, puedes transformarlos en pantalones cortos y utilizar la tela que sobra para hacer parches. Si no, sólo tienes la opción de seguir usándolos con jerséis largos.

5. No les ha asignado una función antes de comprarlos.

Cada par de pantalones tienen que tener una clara misión en la vida. Tienes que decidir si quieres que sean todoterreno, o para ir cómoda a la oficina o si quieres llevar tus botas favoritas por encima, ya que seguro que has tenido la experiencia de comprarte unos vaqueros para llevarlos por encima de las botas y luego no te entran, sí, justo estamos pensando en eso. Al igual que cuando compras un abrigo tienes que saber cuántas capas puedes ponerte debajo.

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6. Eliges la talla incorrecta.

Según la revista ELLE; el mayor error de todos es escoger una talla incorrecta de vaqueros. No estamos hablando de la largura. No importa cuál sea tu talla, siempre son demasiado largos. El primer problema es más complicado, pero el segundo es fácil de resolver. Si son muy largos, puedes doblarlos un par de veces, pero con cuidado, si lo haces mucho, visualmente se pueden recargar los tobillos y hacer parecer que tienes las piernas más cortas.

Para seleccionar la talla correcta, debes tener en cuenta el material de qué están hechos. No olvides que los vaqueros “skinny”, el estilo más de moda en estos momentos, no están hechos 100% de algodón. Incluyen un cierto porcentaje de material elástico para que den de sí un poco, pero manteniendo su forma. Busca un par de vaqueros cómodos como los Jeanetic (hechos en un 90% de algodón), son suaves y tienen una cremallera para ajustarlos.

7. Y de repente ocurre, se dan de sí.

Después de lavarlos un par de veces, tus vaqueros favoritos ya no son lo que eran. Cuando los compraste, se ajustaban perfectamente a tus rodillas, pero ahora una rodilla apunta a la izquierda y otra a la derecha. Te van grandes en la cintura y por detrás te cuelgan. Aun peor, el dobladillo se ha descosido y te tropiezas a cada paso. Este es el momento de sacar tu lado creativo y personalizarlos. Añadir parches, cortarlos o arreglarles el dobladillo.

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“Va a seguir pasando, una y otra vez. Pero créenos, sí es posible encontrar un par de jeans que duren, aunque sean del tipo “skinny” o rectos.”