¡Haz que el calor sea tu mejor aliado para rizar las pestañas!

Aparte de la máscara de pestañas, hay otras herramientas (tan buenas o mejores) para alargar tus pestañas en casa. Si no las conoces… ¡Sigue leyendo!

Las coreanas juegan con fuego (literalmente) para rizarse las pestañas. Calientan una pequeña barra con un mechero justo antes de apretarlo hacia sus pestañas, dejando una mirada sin fin con sus pestañas. Es una medida extraña para conseguir el resultado deseado, pero para ellas lucir unas pestañas increíbles es realmente importante. ¡No te preocupes! Hay otras vías para conseguir unas pestañas llamativas, sin trucos mágicos… 

Las pestañas tienen su propia longitud, y a no ser que empieces a usar pestañas postizas, no podrás cambiarla. En eso estamos todas de acuerdo. ¿Pero sabías que puedes conseguir dar la impresión de tener unas pestañas más largas si te las rizas lo suficiente? Es una técnica muy efectiva. Aquí llega la herramienta que lo hará posible: el rizador, que no daña o rompe las pestañas. Aunque algunas aún se resistan a sus encantos, es muy duro conseguir rizar las pestañas sin su ayuda (ha sido usada desde hace 80 años). Pregúntale a la súper modelo Rosie Huntington- Whiteley o Beyoncé, nunca salen de casa sin unas pestañas infinitas.

Con un poco de práctica, verás que usar el rizador de pestañas es más fácil de lo que crees. Con pocos consejos, conseguirás un look de Hollywood.

¿Qué tipo de rizador debo usar? Puedes encontrar desde el más tradicional al último del mercado: el rizador térmico. El primero, a pesar de ser más económico requiere cuidados para mantenerlo limpio y más habilidad para usarlo. Con el rizador térmico, el proceso es mucho más fácil.

¡Manos a la obra! Cuando usas un rizador tradicional, debes presionar tus pestañas para asegurarte  de que estén limpias y así evitar rotura y acumulación de producto. Si no es así, no conseguirás que se ricen correctamente. Hay distintos métodos para elegir.

Sin embargo, si has elegido un rizador térmico tendrás que prestar atención al orden. Primero, aplica la máscara de pestañas para añadir el volumen deseado, después usa el rizador para lograr el rizo perfecto. Empieza aplicando la máscara de pestañas, dirigiendo el cepillo en el sentido de una curvatura natural. Aplica una segunda capa, del inicio al final, esta vez en movimientos en zigzag.

¿Por qué es el rizador térmico tan efectivo? El calor es la base de su diseño, así que un ligero giro de muñeca te dará un resultado más definido y duradero.

Con el rizador tradicional, es recomendable aplicar calor justo después de apretar las pestañas, así el efecto durará toda la noche. Sin embargo, con productos como el Rizador de pestañas térmico de Avon, sólo necesitas mover hacia arriba el rizador, apretando durante 5 segundos y retirarlo.

¿Quieres un estilo más profesional? Si quieres ir un paso más allá (a un rizo de efecto abanico), divide las pestañas en 3 partes, calentando una parte a cada vez. Tu mirada será diferente… ¡Palabra de experto!

Además, no necesitarás nada más. Puedes reforzar tus pestañas con otros consejos infalibles. Desde aplicar aloe vera y modelarlas con tus dedos, hasta apretarlas con un bastoncillo de algodón con la máscara de pestañas aún húmeda, o incluso calentar una cuchara de postre con agua caliente y colocarla sobre el párpado, presionando suavemente sobre las pestañas. Son trucos opcionales que puedes probar… pero ninguno dará tanto resultado como el rizador de pestañas térmico.

¿Te atreves con unas pestañas de infarto?